Saltar al contenido

Biografía de Pierre Auguste Renoir

Los cuadros de Pierre Auguste Renoir (1841-1919) son quizás de los más representativos dentro del movimiento impresionista de finales del siglo XIX. Renoir logró, con cuadros como Las grandes bañistas y En la terraza, una simbiosis magnífica entre la belleza y delicadeza femenina, y las influencias artísticas rococós y renacentistas. La biografía de Pierre Auguste Renoir, el gran retratista pictórico de Francia, es de lectura imprescindible si te gusta el arte. ¿Te animas a leerla?

Biografía de Pierre Auguste Renoir resumen

De hogar humilde

Pierre Auguste Renoir nació el 25 de febrero de 1841 en la ciudad de Limoges, Francia. De familia humilde, Renoir se crió en un contexto tradicionalmente cristiano. De acuerdo con ciertos historiadores, la situación económica de la familia Renoir nunca fue favorable, sobre todo considerando que Léonard Renoir y Marguerite Merlet eran padres de seis hijos. Sin embargo, éstos siempre buscaron la manera de brindarles a cada uno la mejor educación posible.

En el caso concreto de Pierre Auguste Renoir, si bien era un excelentísimo estudiante, éste decidió dejar sus estudios al llegar a su adolescencia para dedicarse de lleno a la pintura. Su hermano menor, Edmond, contaba que la pasión artística de Renoir empezó desde muy pequeño, cuando pintaba las paredes de su casa con trozos de carbón. De este modo, no fue nada extraña su decisión de sumergirse en el mundo de la pintura.

Como aprendiz, y antes de dedicarse a la pintura sobre óleo, Pierre Auguste Renoir pintó sobre porcelana y abanicos. Parecerá algo insignificante, pero el trabajar sobre estas delicadas y perniciosas superficies le permitió a Renoir una habilidad inaudita por los detalles; su pincel se concentraba en las más sublimes líneas y el uso magnífico de los colores pasteles.

Un pintor autodidacta

Durante su adolescencia, Renoir continuó experimentando con distintos materiales y técnicas de pintura. Estando en París pintó para varias familias adineradas cortinas y vitrales. Esto le permitió reunir suficiente dinero como para comprar materiales de uso propio, los cuales utilizaba para copiar cuadros que se encontraban en las salas del Palacio del Louvre, sitio que Pierre Auguste Renoir visitaba al menos una vez al día.

Para el año 1862 Pierre Auguste Renoir logró ingresar a la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes de París. Frente a esta enorme oportunidad, que sin duda haría brillar su carrera artística, Renoir empezó a relacionarse con otros artistas jóvenes de la época, como Claude Monet y Frédéric Bazille. Con ellos iniciaría una brillante amistad, que tendría como resultado la creación del movimiento impresionista en Europa.

El sublime impresionismo de Pierre Auguste Renoir

A la par de lidiar con una difícil situación económica, Renoir se inició con fervor en las líneas del impresionismo. Algunos de sus cuadros, como la Odalisca, El cabaret de la mère Anthony y Paseo a caballo en el bosque de Boulogne —terminado en 1873, muestran la primera etapa impresionista del artista. En estos cuadros se aprecia su gusto por la pintura al aire libre. Asimismo, demostró su encanto por el romanticismo; el rococó y el arte barroco fueron grandes inspiraciones durante esta etapa.

¿SABÍAS QUE...?
El famoso cuadro de Pierre Auguste Renoir Las grandes bañistas fue inspirado en el cuadro bajo el mismo nombre del también artista francés Paul Cézanne. Si bien ambos artistas partían de estilos totalmente distintos, la esencia de la figura femenina se aprecia espléndidamente en ambas versiones del cuadro.

En estas primeras obras, Renoir, asimismo, dejó entrever su adoración por la silueta femenina. Para el artista la belleza de la mujer era una inspiración constante. De este modo, se puede observar su deleite por los rasgos femeninos en cuadros como Bañista sentada secándose la pierna y Almuerzo de remeros. En este último se aprecia la presencia de Aline Charigot, una joven parisina que se convertiría, unos años más tarde, en la primera y única esposa del artista.

La belleza detrás de sus cuadros

Quizás la palabra que mejor describe a la obra de Pierre Auguste Renoir es sublime. Los cuadros de este francés, que aún se mantienen intactos en museos y galerías de arte del mundo, poseen un ritmo suave, casi imperceptible, que emana cierta frescura y calma. Renoir era capaz de teletransportar a cualquier persona a sus escenarios pictóricos, repletos de detalles propios de la naturaleza o los espacios hogareños.

Si bien hacia los últimos años de su carrera artística Renoir se separó un poco de las líneas tradicionales del impresionismo, a éste se le considera como uno de los máximos representantes de dicho movimiento artístico. Pierre Auguste Renoir falleció el 3 de diciembre de 1919, dejando atrás una colección de cuadros que se exponen en varios museos del mundo, como el Museo de Orsay de París, donde se expone permanentemente el cuadro Baile en el Moulin de la Galette.

Ahora vamos a contarte 10 curiosidades muy interesantes sobre su persona:

Otras biografías recomendadas:

¿Buscas acceder a más contenido nuestro? Te dejamos un enlace a nuestra página interna de ➽➽➽ Biografías: Artistas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *