Biografía de Francisco González Bocanegra

Quizás uno de los símbolos patrios más importantes de un país sea su himno nacional. En el caso de México, éste fue logrado gracias a la prodigiosa pluma del poeta Francisco González Bocanegra (1824-1861). A pesar de que su texto ha sufrido varias modificaciones a través del tiempo, aún se mantiene como el reflejo más sublime, y a la vez tajante, de la memoria histórica mexicana. Te invitamos a ponerte cómodo y disfrutar de la biografía de Francisco González Bocanegra.

Biografía de Francisco González Bocanegra resumen

Perfil de un joven poeta

Francisco González Bocanegra nació en el estado de San Luis Potosí, México, el 8 de enero de 1824. Desde muy pequeño vivió rodeado de privilegios. Su padre, un español al servicio militar mexicano, cosechó una gran fortuna como comerciante y terrateniente en San Luis Potosí. Su madre, por otro lado, fue una modesta mexicana, quien descendía de una familia de diplomáticos del estado de Zacatecas.

El matrimonio de los padres de Bocanegra fue bastante próspero. Ambos, a pesar de venir de lugares tan distintos, aprendieron a amarse y emular ese amor en Francisco. De este modo, desde muy pequeño, el mexicano se mostró como un niño sensible y atento, al igual que inteligente y ávido para las palabras.

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Para el año 1827 la familia Bocanegra fue exiliada de México ya que el gobierno de aquel entonces había declarado una ley que prohibía la permanencia de españoles en el territorio mexicano, previo a la independencia del país.

A mediados de 1836 Francisco González Bocanegra regresó a México junto a toda su familia, tras pasar casi 10 años fuera de este territorio. Con una mentalidad mucho más amplia ante los problemas del mundo, tanto sociales como culturales, Bocanegra se dedicó a trabajar en sus dos grandes pasiones: la literatura y el comercio.

Un hombre de fundamentos

Si bien el futuro de Francisco González Bocanegra reinó sobre los cimientos de la creación literaria, éste mantuvo muy cercano el legado comercial de su familia. De esta manera, estando aún en San Luis Potosí, se hizo de varios terrenos de los cuales extrajo suntuosas ganancias que hicieron posible su mudanza a la Ciudad de México en 1846.

Estando en la capital mexicana, Bocanegra empezó a trabajar para el área administrativa del gobierno estatal. Frente a este trabajo, el mexicano destacó por sus labores dentro de la cultura de la ciudad. En sus años como administrador, además, llegó a ser coordinador de algunos teatros y director de varios diarios de la ciudad, con los que tuvo la oportunidad de dar a conocer extractos de sus escritos literarios.

A pesar de lo retraído que era Francisco González Bocanegra, éste logró mostrar algunas de sus primeras obras poéticas gracias a la reconocida Academia Letrán, ubicada en Ciudad de México. Gran parte de sus conocimientos intelectuales se los debe a dicha academia, a la cual tuvo acceso gracias a sus labores como servidor público.

La fina pluma de Francisco González Bocanegra

Si bien la obra literaria de Francisco González Bocanegra es mínima, en comparación a otros imponentes poetas y narradores del siglo XIX en México, como Ignacio Montes de Oca o Heriberto Frías, este mexicano fue el máximo creador de uno de los legados históricos más importantes del país: el himno nacional.

Todo empezó cuando el presidente del país para aquella época, Antonio López de Santa Anna, inició una campaña para la creación del himno nacional del país. Se volvió necesaria la existencia de un canto que encerrara toda la historia soberana de México. De este modo, la convocatoria se llevó a cabo para reunir a 25 poetas de la ciudad, entre los que destacaba, por supuesto, Francisco González Bocanegra.

Si bien Bocanegra, dada su extrema timidez, estuvo a punto de no participar en el concurso, éste se llevó una enorme sorpresa cuando su texto fue elegido supremo ganador. Sin embargo, para quienes conocían de cerca el registro literario de Francisco González Bocanegra, no fue sorpresa que su fina pluma, siempre tan atenta a los detalles históricos y las emociones que surgen de la memoria cultural, resultara ganadora y legara al país un texto representativo de sus luchas y logros patrióticos.

La letra de «Mexicanos, al grito de la guerra», como se le conoce alternativamente al himno nacional de México, fue acompañada por las tonadas del compositor español Jaime Nunó. De este modo, desde el 16 de septiembre de 1854 la composición literaria de Francisco González Bocanegra se canta de manera solemne en todo México.

Uno de los himnos más bellos

A lo largo de varios años la letra de Francisco González Bocanegra sufrió un par de modificaciones para que el himno pudiese adaptarse mejor a los nuevos tiempos. Uno de los cambios más perceptibles tiene que ver con la longitud del texto. Para mediados del siglo XX varias estrofas tuvieron que suprimirse para hacer el canto algo más ligero y corto.

¿SABÍAS QUE...?
El himno de México es considerado uno de los himnos nacionales más bellos del mundo. Su letra, que alude las luchas independentistas del país y remarca en las tradiciones indígenas de la región, ha hecho incluso que a este himno se le compare con La Marsellesa, himno nacional de Francia.

Dejando atrás un registro literario casi imperceptible, con apenas un par de poemas publicados, Francisco González Bocanegra murió el 11 de abril de 1861 en la ciudad de México a causa de una fatal tuberculosis. A pesar de haber sido un hombre tímido y receloso de sus publicaciones, Bocanegra es considerado uno de los autores más queridos en la historia de México y a quien se le recuerda como el más sublime historiador del país.

Si todavía no lo has hecho, te invitamos encarecidamente a escuchar el himno nacional de México:

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