Biografía de Rafael Álvarez Ovalle

Los guatemaltecos cantan con orgullo su himno nacional desde 1897 gracias al compositor Rafael Álvarez Ovalle (1858-1946). Debido al empeño de su padre, Ovalle llegó a ser uno de los músicos más distinguidos durante el siglo XIX en Guatemala. Con un manejo impecable de la flauta, el piano y la guitarra, y con un oído pernicioso para la composición musical, la biografía de Rafael Álvarez Ovalle te brindará el perfil de un personaje icónico y memorable. ¡Empecemos!

Biografía de Rafael Álvarez Ovalle resumen

Todo gracias a su padre

En la pequeña localidad de San Juan Comalapa, hacia el sur de Guatemala, nació, el 24 de octubre de 1858, Rafael Álvarez Ovalle. Criado en una comunidad totalmente alejada de las comodidades y costumbres capitalinas, la educación de Ovalle podría considerarse algo pueblerina, con rasgos sencillos y propios de las comunidades andinas en Guatemala. Sin embargo, sus padres siempre buscaron la manera de proveer para su hijo una buena educación y valores.

La pasión musical de Rafael Álvarez Ovalle nació gracias a su padre. Rosendo Álvarez, padre de Ovalle, era un distinguido maestro de música en la Escuela de Música de Comalapa y encargado de la Escuela de Música de Santa Lucía Cotzumalguapa. De este modo, Ovalle creció rodeado de sinfonías y muchos instrumentos que le dieron así la oportunidad de explorar sus capacidades musicales.

DATO CURIOSO
Antes de llegar a la adolescencia, Rafael Álvarez Ovalle ya sabía leer partituras y manejaba con una destreza inaudita la guitarra, el piano y el violín. Asimismo, ayudaba a su padre a impartir clases y en varias ocasiones lo llegó a suplantar.

Con apenas 16 años, Rafael Álvarez Ovalle perdió a su padre. Debido a esto, Ovalle heredó su puesto como encargado de la escuela de música donde trabajaba. A pesar de parecer una responsabilidad mayúscula para un joven de su edad, el guatemalteco asumió el reto con decisión y como un tributo a la memoria de su padre, a quien tanto cariño le guardaba.

Primeros pasos de Rafael Álvarez Ovalle

Para el año 1879, el guatemalteco decidió dejar su vida en Comalapa y se mudó a la Ciudad de Guatemala. La decisión de dejar atrás su cómoda vida en Comalapa se debió a que éste deseaba expandir sus conocimientos musicales y explorar nuevos ritmos. Así fue como, al poco tiempo de instalarse, consiguió un puesto como músico en la conocida Banda Marcial de la capital.

Estando en la Banda Marcial, Rafael Álvarez Ovalle sirvió como aprendiz del maestro y compositor alemán Emilio Dressner. Junto a Dressner, Ovalle desarrolló aún más sus destrezas musicales y continúo poniendo en práctica sus labores educativas, instruyendo a niños en clases de armonía, instrumentación y composición musical.

¿SABÍAS QUE...?
Las notas musicales se encuentran determinadas por un cierto grado de vibración que ocurre a través de variedad de instrumentos musicales. Éstas varían entre sostenidas y descendentes, creando así una amplio espectro musical con el que los compositores pueden jugar para crear su música.

A la par de enseñar a niños —tal como lo hacía su padre—, Ovalle también se dedicaba a componer su propia música. Inspirado por los sonidos de la música clásica europea, como la de Beethoven, Vivaldi y Chopin, Rafael Álvarez Ovalle definió su estilo musical, que alternaba entre lo clásico, los sonidos modernos y las melodías típicas guatemaltecas.

En 1896 el presidente de Guatemala de entonces, José María Reyna Barrios, abrió un concurso para la composición del himno nacional guatemalteco, tras el fracaso de varios intentos previos. Rondaba el siglo XIX y Guatemala aún no poseía un canto que representara sus raíces, lucha e historia. Así pues, Rafael Álvarez Ovalle se anotó en el concurso y propuso una composición musical para el himno de su país.

Legado musical memorable

Sin pensarlo dos veces, dada la reputación musical de Ovalle, el jurado del concurso dio como ganadora la composición del guatemalteco, la cual acompañaría la letra de la canción, elegida en el mismo concurso y escrita por un autor anónimo. De este modo, para el año 1897, la composición musical de Rafael Álvarez Ovalle fue declarada oficialmente himno nacional de Guatemala.

La composición melódica de Ovalle en esta obra representó un gran carácter patriótico y simbólico, no sólo para Guatemala sino para todo el continente. Carlos Lavía, historiador guatemalteco.

A pesar de sufrir algunos cambios tras la instauración de otros gobiernos, el himno nacional de Guatemala se considera uno de los grandes tesoros literarios y musicales del país. Asimismo, para muchos historiadores, es uno de los cantos más significativos del continente sudamericano, ya que condensa de manera delicada y oportuna la historia y los valores del pueblo guatemalteco. Dejando atrás un legado musical enorme, Rafael Álvarez Ovalle falleció el 26 de diciembre de 1946 en su residencia en la ciudad de Guatemala.

¿Te animas a escuchar el maravilloso himno de Guatemala? ¡Aquí lo tienes!:

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Ya hemos llegado al final de la biografía de Rafael Álvarez Ovalle. Si te ha gustado conocer sobre la historia de Guatemala, estamos seguros de que también te encantará leer la historia de otros ➽➽➽ personajes históricos.
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