Biografía de Cipriano Castro

José Cipriano Castro Ruiz (1858-1924) político y destacado militar venezolano, conocido como «el Cabito», ocupó varios cargos públicos de relevancia regional convirtiéndose en caudillo, hasta llegar a la presidencia de Venezuela. La biografía de Cipriano Castro, permitirá conocer cómo después de una serie de guerras civiles, su mandato se caracterizó por la aplicación de una política nacionalista. Fue el primero de lo que se conoce como «el período de los gobernantes andinos», pero es depuesto por su compadre Juan Vicente Gómez, y finalmente muere en el exilio.

Biografía de Cipriano Castro resumen

La infancia y rebeldía del Cabito

Cipriano Castro nació en Capacho Viejo, población perteneciente a los Andes Venezolanos, el 11 de octubre de 1858. Vino al mundo en el seno de una familia de campesinos pudientes, José Carmen Castro y Pelagia Ruíz. El pequeño Cipriano se destacó en sus estudios primarios principalmente en el área de historia, de la cual se apasionó, y por la que posteriormente surgió su apodo el Cabito, dada su baja estatura y el ímpetu con el que relataba a sus amigos las historias heroicas de Napoleón y Bolívar, a quienes aseguraba que llegaría a emular. Mientras tanto, recibía clases de violín y flauta.

En 1882, es enviado a estudiar al Seminario de Pamplona en Colombia, donde reafirmó su vocación para la política desdeñando el camino eclesiástico, tras estudiar el pensamiento político liberal colombiano, a través de los escritos de José María Vargas Vila. Asimismo, Cipriano siempre fue rebelde, y estas actitudes le aseguraron desde castigos físicos por parte de su padre y maestros hasta la cárcel y el exilio.

La Venezuela del siglo XVIII continuaba en un camino de desorden político y levantamientos populares. Castro, por su parte, abandonó sus estudios en el Seminario de Pamplona y se radicó en San Cristóbal poco después del terremoto que destruyó parte de Capacho Viejo. Allí trabajó unos meses como dependiente de una casa comercial.

Entretanto continuó leyendo y enterándose de las noticias, pero pronto dejó de ser empleado para dedicarse a la política a tiempo completo, y de allí su camino a la insurrección. En 1976, se destacó como ferviente opositor de la candidatura a la presidencia del estado Táchira del general Francisco Alvarado, por considerarlo «un viejo conservador», y a quien enfrentó en batalla años más tarde.

Dos años después, formó parte de los insurgentes que realizaron la toma de San Cristóbal, oponiéndose al nuevo gobierno. Posteriormente, Cipriano incursionó en el periodismo, sobre todo en la parte administrativa, y dirigió el periódico El Álbum, desde donde impulsó sus ideas liberales.

NOTA
En 1884, Castro escapó del retén de San Cristóbal, donde permaneció recluido durante seis meses por desavenencias políticas con el sacerdote Juan Ramón Cárdenas, párroco de Capacho. Durante su huida, se refugió en la ciudad fronteriza de Cúcuta.

Por dos años, profundizó sus estudios autodidactas y fortaleció su amistad con muchos rebeldes como Segundo Prato y Carlos Rangel Garbiras, quienes también se encontraban descontentos con las políticas conservadoras que gobernaban su patria. Durante su autoexilio en Colombia, conoció a la hermosa Zoila Rosa Martínez, con quien se casó años más tarde.

Algunos años después, encabezó, junto a un grupo de comandantes rebeldes, la insurrección contra el gobierno corrupto y represor del general Espíritu Santo Morales, gobernador de Los Andes. En esta campaña, el Cabito se destacó en los enfrentamientos de Capacho y Rubio, en los que derrotó al coronel Evaristo Jaimes y al propio Morales, respectivamente. Lo anterior ratificó su reconocimiento militar, siendo ascendido a general. Por estos años, entabló su conocida y entrañable amistad con Juan Vicente Gómez, quien más tarde sería su compadre.

En 1888, el general Rangel Garbiras fue designado presidente del influyente estado de Los Andes. Mientras tanto, la figura de Castro en la política se fue consolidando como líder regional, por lo que Garbiras le propuso ocupar el cargo de gobernador del Táchira, a lo que le siguieron importantes puestos de relevancia, como comandante de armas y diputado al Congreso Nacional.

La guerra civil y el exilio de Cipriano Castro

Durante la presidencia de Raimundo Andueza Palacio, Cipriano Castro participó en el Congreso, y, por orden del presidente, organizó y dirigió junto a Juan Vicente Gómez, Francisco Colmenares y Emilio Fernández un ejército para enfrentar al aragüeño Joaquín Crespo. Éste lideraba la Revolución Legalista, y era quien contaba con más resonancia y aceptación en gran parte del territorio nacional.

Sin llegar a ser un genio militar, Castro resultó vencedor en las batallas de Palmira y Lagunillas, llegando a Mérida triunfante, desde donde preparó el plan para la «toma» de Caracas. No obstante, las noticias sobre los avances victoriosos de las tropas de Crespo le indicaron que debía desistir, y tras diluir a su ejército para evitar una masacre sin sentido, decidió con sus generales el exilio en Colombia. Por esta razón, durante unos siete años, se refugió en Los Vados, una población cercana a Cúcuta.

Tras un firme mandato de Joaquín Crespo, en 1898, le sucede en el poder su subordinado Ignacio Andrade, un militar con poca capacidad de liderazgo, que gobernó bajo la sombra de Crespo. Pero este último murió en combate en la batalla de la Mata Carmelera, lo que abrió un compás para que varios caudillos regionales emprendieran una lucha por el poder; entre ellos, su ministro de guerra.

Sin embargo, esta insurrección fue sofocada sin grandes aspavientos. Por otro lado, desde territorio fronterizo, se preparaba la Revolución Liberal Restauradora; también conocida como «la revolución de los 60», que estuvo bajo el mando de Cipriano Castro, acompañado de Juan Vicente Gómez. La arremetida de Castro empezó el 23 de marzo de 1899, y se hizo indetenible, puesto que llevaba años estudiando sus planes, sumado a la debilidad del presidente Andrade. Por esta razón, el 22 de octubre del mismo año, Cipriano y su acrecentado ejército entró triunfal a Caracas. Ignacio Andrade, por su parte, recurrió al exilio en la ciudad de Puerto Rico.

Presidencia, nacionalismo y traición   

Una vez encargado de la presidencia, Castro debió enfrentar varios intentos de derrocamiento por parte de fuerzas opositoras nacionales e internacionales. Sin embargo, durante su gobierno, Cipriano inició un proceso de nacionalización de la incipiente industria, y sobre todo, intentó salir del sistema económico monoproductor dependiente del café, y en menor medida del cacao.

Por su parte, el banquero Manuel Matos financió un ejército entre 1901 y 1903, con el cual lideró la Revolución Libertadora. Ésta consistió en una campaña, acompañada de un bloqueo financiero y aislamiento por parte de compañías extranjeras. Entre ellas, la Orinoco SteamShip Company Case, y la New York & Bermúdez Company.

La escalada contra el gobierno de Cipriano alcanzó magnitudes nacionales importantes, dado que muchos caudillos regionales se apegaron al plan de Matos. Se contabilizaron por encima de 150 batallas, en varias de las que estuvo al frente el propio Cipriano Castro, demostrando sus habilidades estratégicas.

La más sobresaliente de todas estas luchas ha sido el asedio a la Victoria, que duró cerca de un mes, y contó con dos fuerzas que sumaron más de 20 mil hombres con armamento moderno. Este episodio terminó con el alzamiento y célebre grito del general Cipriano Castro: «siempre vencedor, jamás vencido».

Castro gobernó con relativa tranquilidad hasta 1908, cuando viajó a Europa para iniciar un tratamiento contra la sífilis que le fue diagnosticada. En la presidencia quedó encargado su compadre Juan Vicente Gómez, quien fungía como vicepresidente, aprovechando su ausencia para aliarse con el Gobierno de Estados Unidos y las compañías petroleras (que recién encontraban yacimientos de hidrocarburos en el territorio), para dar un golpe de Estado.

De esta forma, le fue impedida la entrada al país a Cipriano, quien decidió no dar batalla, y tras un periplo por España y Estados Unidos, se radicó en Santurce, Puerto Rico, donde falleció el 4 de diciembre de 1924. Sus restos fueron repatriados en 1975 y colocados en un mausoleo en Capacho. Posteriormente, en el 2003, se trasladaron al Panteón Nacional, donde reposan como homenaje póstumo junto a otros héroes de la nación.

Si quieres saber mucho más sobre este importante personaje político venezolano, no puedes dejar de ver el siguiente documental. En él, podrás conocer otros detalles sobre su mandato, así como su influencia política y social en el país:

Otras biografías recomendadas:

Seguro que después de esta biografía de Cipriano Castro quedaste con ganas de leer más sobre historia y dirigentes políticos. ¡Nosotros te ayudamos! Entra a ➽➽➽ Biografías: Líderes y gobernantes.
Compártelo con tus amigos!!Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*