Biografía de Eduardo Galeano

Al hablar de literatura latinoamericana, es casi obligatorio mencionar el nombre de Eduardo Galeano (1940-2015). Las obras que este escritor uruguayo dejó en el mundo de las letras son realmente valiosas, y sus pensamientos e ideales influyeron y —podríamos decir— siguen influyendo en las creaciones literarias de Latinoamérica. Conocer más sobre la vida de quien fue también un periodista excepcional, es algo que no puedes dejar pasar. Por esta razón, te invitamos a leer esta biografía de Eduardo Galeano.

Biografía de Eduardo Galeano resumen

El comienzo de un ideal

El 3 de septiembre de 1940 el matrimonio conformado por Eduardo Hughes Roosen y Licia Esther Galeano Muñoz le dio la bienvenida a su primer hijo, cuyo nombre completo fue Eduardo Germán María Hughes Galeano. La pequeña familia formaba parte de la clase alta de Montevideo, capital uruguaya, donde además eran reconocidos practicantes de la religión católica.

La infancia de Eduardo Galeano transcurrió sin mayores problemas, apoyada y cuidada por unos padres dedicados a su pequeño hijo. Sin embargo, Eduardo notó desde temprana edad algunas injusticias que ocurrían a su alrededor, pues en aquella época aún solían verse episodios de abusos de la clase alta sobre la clase obrera. Esto, sin duda, sería un tema recurrente en las obras que escribiría en un futuro.

No obstante a sus comodidades, Eduardo Galeano desempeñó varios oficios que lo acercaron, aún más, al proletariado uruguayo. De hecho, fue obrero en una fábrica, donde conoció más de cerca la realidad de los empleados con los que compartía a diario. Pero ésta no fue la única ocupación que tuvo Galeano antes de dedicarse a escribir, pues también fue mensajero, cajero de un banco, mecanógrafo y luego empezó a dedicarse al ámbito cultural.

Con esto nos referimos a su incursión como pintor y dibujante, donde demostró que tenía talento. Incluso, con apenas 14 años, hizo un pequeño negocio con el semanario El Sol, el cual difundía ideas políticas basadas en el partido socialista. Como mencionamos anteriormente, Eduardo tenía una profunda simpatía con estos ideales que, según sus pensamientos, ayudaban a la superación de los obreros.

Pues bien, se trató de la venta de una pequeña caricatura política que agradó tanto al público como a los que formaban parte del diario. Fue así como Galeano descubrió que tenía un ideal que defender, y que todas sus creaciones serían en pro al apoyo de los menos favorecidos de la sociedad. Ésta sería, entonces, su primera aparición en un diario, medio que se convertiría en su mano derecha.

Eduardo Galeano como periodista

En los años 60, el socialismo estaba tomando un auge en Latinoamérica, y sus representantes de la época adoptaron a los medios de comunicación como sus principales aliados para la difusión de sus ideas. Uno de ellos fue un semanario uruguayo de nombre Marcha, cuyas columnas de opinión se basaban en la persuasión para tener más lectores a su disposición.

Y por si fuese poco, Marcha también contaba con la participación de Mario Benedetti, Mario Vargas Llosa, Manuel Maldonado y Adolfo Gilly. Los dos primeros también son una referencia obligatoria de la literatura latinoamericana, y no sólo por sus textos ideológicos, sino también por sus excepcionales obras novelísticas y poéticas.

Dentro de este medio, Eduardo Galeano hizo que su nombre resonara en el escenario político uruguayo, específicamente dentro de los socialistas y comunistas. Ésto mismo fue motivo de que Galeano pasara a dirigir otro periódico izquierdista llamado Época, aunque su estadía dentro de él fue de solo 2 años.

NOTA
No obstante, estas experiencias dentro de la prensa ideológica lo nutrieron de mucha información que sería útil para una de sus obras más reconocidas: Las venas abiertas de América Latina.

Después de algunos sucesos que comentaremos más adelante, Eduardo regresó a sus oficios como periodista en el año 1985 con publicaciones de una columna semanal en el diario La Jornadacuya circulación se limitaba solamente a México. En estas líneas, Galeano ya demostraba que sus conocimientos en literatura le otorgaban un estilo único y reconocido por los lectores. De esta manera, ya sabían quién había escrito el texto, aun sin leer la firma del autor de las columnas.

Una figura incómoda

Como era de esperarse, Eduardo Galeano quiso formarse profesionalmente en el periodismo, y fue así como recibió una beca para cursar estudios en París. Para esa época, ya Galeano era un reconocido defensor del ideal socialista, y el expresidente argentino, Juan Domingo Perón, ya lo había reconocido de esta manera. Cuando se enteró de que el uruguayo estaba en Francia, el político solicitó una cita inmediata con él.

NOTA
Al poco tiempo de estar en la capital francesa, Eduardo Galeano se reunió con Perón en una pequeña recepción donde no se sabía quién de los dos estaba más emocionado.

Este interés del político con el aún joven escritor provino de la reciente publicación de Las venas abiertas de América Latina, un polémico libro que le llevó al menos «4 años de investigación y unas 90 noches para redactarlo». Podemos decir, entonces, que la influencia del socialismo ya se había adueñado de la vida de Galeano, y no había vuelta atrás en el estilo de sus escritos.

La temática de esta producción literaria resultó ser sumamente incómoda para las dictaduras de algunos países latinoamericanos, incluyendo su natal Uruguay y también Argentina y Chile. Tanta fue su presencia dentro de los ideales socialistas, que en el Golpe de Estado de 1973 tuvo que salir desterrado de su nación después de estar encarcelado por un tiempo. Era un hecho: Galeano era una figura incómoda para estos gobiernos.

Por supuesto, su libro Las venas abiertas de América Latina también fue censurado en los países mencionados, aunque su traducción se extendió a unas 20 lenguas. Es por esto que muchos críticos consideran que es una de las obras más representativas del continente, y sus líneas impactaron de manera directa en los pensamientos de los no tan jóvenes, así como también influyeron en la edificación de ideales de las nuevas generaciones.

Creaciones de Eduardo Galeano

Ahora bien, Eduardo Galeano también presentó obras que, aunque no renunciaban a su tinte socialista y a sus pensamientos comunistas, poseían argumentos que atraparon al público. Naturalmente, algunas de ellas fueron motivo para que el escritor recibiera premios que reconocían sus argumentos y su impecable narrativa.

Uno de los más destacados es el premio Casa de las Américas, que recibió en dos ocasiones. La primera de ellas es La canción de nosotros, una novela que tiene grandes rasgos de su pasado en el exilio; de hecho, es éste el argumento principal. Esta creación literaria fue publicada en el año 1975, y en la misma época recibió el mencionado galardón.

El segundo de ellos fue conferido gracias a una crónica basada, nuevamente, en la realidad que vivió cuando estuvo en el exilio. Su nombre es Días y noches de amor y de guerray las narraciones que ahí se encuentran conmovieron de gran manera al público y a los críticos. Se trata, entonces, de un relato realizado por un periodista que huye de las atrocidades cometidas por las dictaduras latinoamericanas.

No obstante, esta novela es especialmente reconocida dentro del mundo literario porque Galeano no se enfoca solamente en el dolor dejado por las muertes y desapariciones sospechosas de sus amigos, sino que va más allá. Es una mezcla entre realidad y ficción realizada de forma impecable, donde el escritor agrega las emociones y las alegrías provenientes del amor, los hijos y los amigos que le quedaron.

Memoria del fuego: Una obra maestra

Por otra parte, Memoria del fuego es otra de las obras que no podemos dejar de mencionar. En este caso, esta producción consta de tres libros, siendo Los nacimientos el primero en el año 1982, Las caras y las máscaras el segundo dos años después y, finalmente, El siglo del viento en 1986. A diferencia de Días y noches de amor y de guerra, esta trilogía tiene un carácter histórico y de crítica social.

Para ser más específicos, son libros que evocan los últimos 500 años de historia de América Latina, pero Eduardo Galeano los simplifica mediante la inclusión de recursos literarios. Además, debemos destacar que estos pequeños textos también son reconocidos por su facilidad de lectura, y porque muchos de ellos fueron escritos en prosa y otros contienen un toque de poesía.

Al final, el lector se encuentra frente a una obra maestra contentiva de información elemental para entender el pasado y sus repercusiones en el presente.  Eso sí, es necesario prestar mucha atención al leerlo, pues Galeano no hace una separación notoria de la realidad y de las leyendas ocurridas en Latinoamérica durante los años reflejados en la trilogía. No obstante, es esto mismo lo que aumenta el valor de esta creación literaria del uruguayo.

Premios y galardones concedidos a Eduardo Galeano

Aunque acabamos de mencionar algunas de las obras más destacadas de Galeano, en su haber existen otras tantas que lo ubicaron dentro de las nominaciones de premios sumamente reconocidos. En septiembre del 2010 Eduardo recibió uno de los honores más deseados por los escritores, y es el premio Stig Dagerman, entregado por la sociedad que lleva este mismo nombre del afamado novelista sueco.

En su discurso de entrega, Eduardo Galeano recibió unas conmovedoras palabras por los responsables del premio, quienes reconocieron al escritor «por estar de forma inquebrantable del lado de los condenados». No obstante, no fueron solo las organizaciones de literatura las que reconocieron el excelente trabajo realizado por Galeano, sino también muchas universidades.

En este sentido, Eduardo recibió el doctorado Honoris Causa de las siguientes casas de estudios superiores: Universidad de El Salvador, Universidad de La Habana, Universidad Veracruzana, Universidad Nacional de Córdoba, Universidad de Guadalajara y la Universidad Nacional de Cuyo. Con esto queda en evidencia que la influencia de Galeano en los textos estudiantiles y en la formación es de suma importancia.

Un retiro tranquilo

En el año 2004, y ya con ocupaciones más tranquilas, Eduardo Galeano vuelve a aparecer en la palestra pública al apoyar abiertamente con un artículo contundente la victoria de Tabaré Vázquez en su natal Uruguay. Un año después, Galeano vuelve a un medio de comunicación, pero esta vez audiovisual. Se trata de TeleSUR, donde compartió con otros intelectuales izquierdistas para conformar un comité consultivo.

Y por si esto fuese poco, el escritor uruguayo continuó apoyando activamente a todo movimiento de izquierda que surgiera. Fue así como en el año 2006 Galeano participó en el grito de soberanía que dieron muchos representantes socialistas en apoyo a la soberanía de Puerto Rico. Los más reconocidos de ellos fueron Mario Benedetti, Ernesto Sabato, Pablo Milanés y Gabriel García Márquez.

Todo marchaba bien en la vida de Galeano; su tranquilo trabajo de escritor y sus participaciones políticas iban de la mano con armonía. Pero a comienzos del año 2007, el uruguayo recibió una noticia que cambiaría su entorno. El diagnóstico a sus molestias respiratorias era realmente abrumador: un cáncer de pulmón se estaba desarrollando dentro de su organismo.

En febrero de ese mismo año, los médicos actuaron inmediatamente en la extirpación del tumor maligno, y aunque superó la operación, la enfermedad no desapareció por completo. En los próximos años, Eduardo Galeano entraría en una etapa de cuidados intensos, por lo que sus apariciones públicas eran cada vez más limitadas y vigiladas.

Sin embargo, el cáncer de pulmón siguió haciendo estragos dentro del cuerpo de Galeano, y su organismo ya no tenía la misma tolerancia a los medicamentos que al principio de la enfermedad. Es por esto que los años 2014 y 2015 fueron muy difíciles para el escritor y sus familiares, hasta que tuvo que ser internado durante una semana en el sanatorio del  Centro de Asistencia del Sindicato Médico del Uruguay.

Aunque los médicos de turno hicieron lo posible por cuidar de la salud del novelista, a las 8:20 de la mañana del 13 de abril del 2015 el cuerpo de Galeano no soportó los embates del cáncer de pulmón y, finalmente, falleció. Su funeral fue organizado por el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, quien, además, fue simpatizante de sus obras, y tuvo que extenderse debido a la multitud que quiso darle el último adiós al escritor.

La vida y las obras de Eduardo Galeano ya forman parte de la memoria pública, y leer al menos uno de sus títulos se ha convertido en una de las recomendaciones más recurrentes si se busca conocer la literatura latinoamericana. Sin duda, ¡este escritor dejó un gran legado al mundo entero!

Por ello, hoy te damos a conocer este inspirador fragmento de uno de sus audiolibros. ¡Sus palabras te harán reflexionar sobre la vida y las oportunidades!:

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Esperamos que hayas disfrutado la biografía de Eduardo Galeano tanto como nosotros, ¡no te olvides de dejarnos un like y compartir este artículo con tus amigos y familiares! ✌

Seguro que también te lo pasas increíble leyendo la biografía de otros ➽➽➽ gigantes de la literatura.
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